Agentes de inteligencia artificialintegrados en un número cada vez mayor deaplicaciones,redes neuronales artificialesque procesan el aprendizaje profundo, rutinas deautomatizaciónque integran diversos sistemas... Todo esto describe una parte de la realidad actual en el campo de la tecnología. Pero hay otra, también muy presente en las empresas, que las conecta con el pasado: un vasto legado tecnológico que deberá someterse a procesos de conversión de código.
Esta constatación fue realizada por el Instituto del Conocimiento de Infosys. Enun informe que presenta una panorámica de los sistemas de empresas norteamericanas, europeas y de Oceanía, publicado en mayo de 2022, se identificó que el 88 % de ellos son heredados. Las empresas encuestadas informaron que el 90 % de estos sistemas se someterían a procesos demodernización de aplicacioneshasta finales de 2027.
Dependiendo de la antigüedad del software, su arquitectura y lacalidadde la documentación, los proyectos demodernización de aplicacionespueden llevar mucho tiempo, y gran parte de ese tiempo se dedicará a la etapa de conversión del código. En este texto situaremos históricamente la relación entre el código y la arquitectura del software, además de contextualizarlos con los retos actuales. ¡Síganos!
Ya sea en nuestros ordenadores, teléfonos inteligentes, tabletas, relojes o televisores, utilizamos a diario diversasaplicaciones. Ante ellas, nuestra expectativa es que la experiencia sea fluida, incluso cuando necesitan procesar rápidamente grandes volúmenes de datos prácticamente sin errores.
Estas dos características —facilidad de uso y gran capacidad de procesamiento— solo son posibles enaplicacionesescalables e integrables, dos atributos que normalmente no encontramos en los sistemas heredados. Para entender por qué, conviene repasar un poco la historia del desarrollo de productos digitales.
Los primeros lenguajes de programación tal y como los conocemos hoy en día se desarrollaron a partir de la década de 1940, ylos de alto nivel más utilizados, como Fortran, datan de la década de 1950. Desde entonces hasta finales de la década de 1980, la arquitectura de software utilizada para crearaplicacioneseramonolítica: una base de código unificada e indivisible que combinaba la interfaz de usuario, la lógica de negocio y las capas de acceso a los datos. Este tipo de estructura exigía la implementación de toda la aplicación como una entidad cohesionada.
Incluso hoy en día no es raro encontrar sistemas monolíticos. Sin embargo, la arquitectura de software ha evolucionado desde finales de la década de 1980: primero hacia aplicaciones con diseño modular, luego hacia la arquitectura orientada a servicios y, finalmente, hacia la orientada a microservicios, que se encuentra comúnmente en aplicaciones que requieren una alta escalabilidad.
Para que puedan desarrollarse —o, en los casos demodernización de aplicaciones, mejorarse—, a menudo es necesario proceder a la conversión de parte o la totalidad del código a arquitecturas y lenguajes que se ajusten a las características que hemos mencionado: facilidad de uso y amplia capacidad de procesamiento.
En el desarrollo de nuevos productos digitales o en proyectos de modernización de aplicaciones que necesitarán ganar escala, seleccionamos los lenguajes de acuerdo con los siguientes requisitos:
Como dijimos al principio de este texto, dependiendo de la antigüedad del sistema, su arquitectura y lacalidadde su documentación, se pueden aplicar uno o varios tratamientos en los proyectos demodernización de aplicaciones. En algunos casos, puede bastar con refactorizar el código. En otros, más complejos, es necesario reescribir toda la aplicación. Y hay ciertos casos que podríamos decir que se encuentran «a medio camino», los que pasarán por la conversión de código.
Para definir los tratamientos que se llevarán a cabo, primero analizamos la base del código. A través de ella comprendemos la lógica del negocio y mapeamos las dependencias, buscando encontrar las más críticas.
A continuación, realizamospruebasde caracterización para comprender con el mayor detalle posible el comportamiento de las aplicaciones. Esta etapa es fundamental para definir qué partes se someterán a conversión de código, cuáles se refactorizarán, cuáles se reescribirán y cuáles se migrarán.
Paralelamente a la caracterización, evaluamos la arquitectura del sistema heredado para comprobar si hay partes compatibles con una versión en la nube y cuáles serían. En este análisis, uno de los aspectos prioritarios es la flexibilidad futura de la aplicación. En otras palabras, evaluamos la facilidad con la que se podrá actualizar tras someterla a los procesos previstos.
Por último, analizamos qué lenguajes se pueden utilizar. Además de las características que ya hemos mencionado, verificamos los riesgos de obsolescencia futura del lenguaje y evitamos aquellos que indican que caerán en desuso en poco tiempo.
En Inmetrics contamos con una amplia experiencia en proyectos demodernización de aplicacionescuyo objetivo principal es la evolución del producto, para que siga creciendo. En consonancia con las técnicas más actuales de desarrollo de productos digitales, combinamos prácticas avanzadas de ingeniería de calidad coninteligencia artificialy nuestra experiencia en computación en la nube para transformar sus sistemas heredados, haciéndolos más ligeros, rápidos y preparados para responder a las exigencias de su negocio.
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