Las pruebas de rendimiento se utilizan para comprobar si las aplicaciones son capaces de ofrecer una experiencia fluida a los usuarios, independientemente del dispositivo que utilicen para acceder a ellas, mientras procesan grandes volúmenes de datos. Entre ellas, hay una específica para comprobar los volúmenes de conexiones y solicitudes que pueden activar simultáneamente las aplicaciones: se trata de las pruebas de carga.
En términos generales, comprueban el volumen de conexiones y solicitudes de transferencia de datos que el sistema es capaz de gestionar, tanto en momentos de uso normal como en horas punta. Las pruebas de carga resultan, por lo tanto, fundamentales para los programas informáticos que, ya sea a través de la computación en la nube con un único proveedor o en un entorno multicloud, ya han alcanzado cierto nivel de escalabilidad.
En este texto vamos a explicar con más detalle las pruebas de carga, cuál es su importancia y cómo ayudan a identificar y medir los principales indicadores de las pruebas de rendimiento. ¡Síguenos!
Según el Consejo Internacional de Certificación en Pruebas de Software, las pruebas de carga son un tipo de prueba de rendimiento que se lleva a cabo para evaluar el comportamiento de un componente o sistema bajo cargas variables, normalmente en condiciones previstas de uso bajo, normal o elevado. Es decir, en su propia definición se establece que pueden ser tanto pruebas unitarias como de integración.
No obstante, para dejar más claro qué es lo que realmente se va a probar, vamos a explicar en qué consiste la «carga» que se va a comprobar.
A grandes rasgos, hay tres elementos que la caracterizan. Al examinar cada uno de ellos, podemos analizar una dimensión de la aplicación y, por consiguiente, evaluar cuál es su rendimiento en esa dimensión. Los elementos y sus respectivas dimensiones evaluadas son:
| ELEMENTO | DIMENSIÓN | QUÉ SE EVALÚA |
| Usuarios simultáneos | Conexiones | Simula el número de clientes (ya sean personas o aplicaciones) que pueden establecer y mantener conexiones simultáneas con el sistema en un mismo intervalo de tiempo. El objetivo es comprobar el límite de conexiones simultáneas que se pueden mantener antes de que se inicie la puesta en cola de procesos o se bloqueen los puertos de red. |
| Solicitudes | Caudal | Frecuencia con la que se realiza una solicitud a la aplicación. Dado que las conexiones pueden generar un número de solicitudes muy diferente —hay conexiones que realizan decenas de solicitudes, mientras que otras pueden llegar a realizar millones—, es necesario comprobar la carga real soportada en términos de solicitudes. El indicador más utilizado para medir el caudal es el RPS (solicitudes por segundo). |
| Volumen y complejidad de los datos | Carga computacional | En las solicitudes, los datos procesados pueden ser de diferentes tipos. Cada uno de ellos implica una determinada cantidad de bytes transferidos. Los archivos de gran tamaño y los cálculos matemáticos complejos, por ejemplo, exigen más al sistema, al igual que la necesidad de realizar muchas operaciones simultáneas de lectura y escritura en bases de datos. |
Analizar estas tres dimensiones nos permite identificar las cinco métricas principales de las pruebas de rendimiento, tal y como ya hemos explicado en la entrada del blog sobre este tema: usuarios simultáneos, caudal, consumo de recursos, tiempo de respuesta y tasa de error.
Como ya hemos mencionado en este texto, en las pruebas de carga verificamos un componente o sistema en condiciones de uso bajo, normal o elevado. Por lo tanto, las pruebas se llevan a cabo para obtener resultados en estos tres escenarios de uso de la aplicación.
Las métricas están relacionadas entre sí. Es decir, un mayor número de usuarios simultáneos puede provocar, por ejemplo, un menor tiempo de respuesta o una mayor tasa de error. En otras palabras, los resultados de las pruebas de carga indican qué medidas deben adoptarse para encontrar el delicado equilibrio entre el pleno funcionamiento de todas las capacidades del sistema sin que se vea mermada la calidad de la experiencia del usuario.
En las pruebas, analizamos los cinco principales indicadores de rendimiento desde los siguientes puntos de vista:
Las pruebas de carga aportan numerosas ventajas. En nuestra opinión, hay dos que destacan por encima del resto: la base para planificar la evolución de la aplicación y la seguridad necesaria para establecer los acuerdos de nivel de servicio (SLA).
Una vez que disponen de los resultados de las pruebas de carga, los equipos encargados de la implementación pueden determinar con mayor precisión si la evolución del sistema debe basarse en un aumento de los recursos informáticos o en intervenciones en el código, como la conversión o la refactorización del mismo.
Asimismo, gracias a los resultados de las pruebas de carga es posible comprobar si el sistema es capaz de mantenerse estable en diferentes escenarios de uso. Estos datos suelen figurar en el contrato establecido entre el proveedor y el cliente del software, lo que garantiza la seguridad jurídica de las partes.
En nuestro Modo de Operaciones basado en Inteligencia Artificial, las pruebas de carga se llevan a cabo tanto en la fase de identificación de retos como en la de soluciones. Si necesitas escalar tus aplicaciones de forma segura, ¡haz clic aquí y ponte en contacto con nosotros! Uno de nuestros especialistas te explicará en detalle cómo funcionan todas las etapas de las pruebas de carga.